¿Qué drogas causan la prolongación del QT?

La prolongación del intervalo QT puede ser el origen de una taquicardia ventricular polimórfica llamada “torsión de las puntas” (TdP o Torsades de Pointes), que puede ocurrir a través del síncope, mareos o palpitaciones. Por lo general, se resuelve de forma espontánea y, en algunos casos, produce fibrilación ventricular y podría estar asociada con muerte cardíaca súbita.
Este efecto adverso que ciertos medicamentos implican que la relación beneficio-riesgo puede ser desfavorable y debe considerarse tanto en la prescripción como en la autorización de un nuevo medicamento.

El mecanismo por el cual ciertos medicamentos prolongan el intervalo QT generalmente se debe al bloqueo de los canales cardíacos de potasio.

La incidencia de TdP producida por los medicamentos no está establecida, aunque se supone que es muy baja.

¿Qué drogas causan la prolongación del QT?

Entre los medicamentos más conocidos que prolongan el intervalo QT se encuentran los antiarrítmicos. Sin embargo, se ha observado que hay más medicamentos que tienen este efecto secundario, como algunos antihistamínicos, antibióticos, antivirales, antifúngicos, antieméticos, neurolépticos, antidepresivos, entre otros.

La contraindicación de medicamentos como citalopram, escitalopram, ondansetron y domperidona se ha descrito en relación con el riesgo de producir una prolongación dependiente de la dosis del intervalo QT.

Citalopram, escitalopram y ondansetron están contraindicados en pacientes con antecedentes de intervalo QT prolongado o segmento QT largo congénito, así como con el uso concomitante con fármacos con la capacidad de prolongar el intervalo QT. Se recomienda precaución en pacientes en los que coexisten otros factores de riesgo para desarrollar TdP, como en aquellos con insuficiencia cardíaca congestiva, infarto de miocardio, bradiarritmias o predisposición a hipopotasemia o hipomagnesemia (niveles bajos de potasio y magnesio) debido a una enfermedad o medicación concomitante.

La nota informativa de la domperidona concluye que puede estar asociada con un ligero aumento del riesgo de arritmias ventriculares graves o muerte cardíaca súbita, en particular en pacientes mayores de 60 años o en pacientes que usan una dosis diaria superior a 30 mg.

Se recomienda usar la dosis efectiva más baja posible, tanto en adultos como en niños. Se recomienda su uso con precaución en pacientes con antecedentes de prolongación del intervalo QT, con alteraciones electrolíticas significativas, con enfermedades cardíacas subyacentes, como insuficiencia cardíaca congestiva y en pacientes ancianos.

La ausencia de datos consistentes de azitromicina parece tener un perfil de cardiotoxicidad más seguro con respecto a la eritromicina y la claritromicina.

Sin embargo, en marzo de 2013, la FDA informó la capacidad de la azitromicina para prolongar el intervalo QT y producir TdP.

Antes de que los médicos receten un medicamento a un paciente que tiene la capacidad de prolongar el intervalo QT es importante:

Evalúe los posibles factores de riesgo que pueden estar presentes (bradicardia, alteraciones electrolíticas, patologías cardíacas, endocrinas, etc.) porque el riesgo podría ser mayor que el beneficio y la prescripción está contraindicada.

Compruebe si se va a utilizar en combinación con otros medicamentos que prolongan el intervalo QT o que inhiben el metabolismo, ya que la capacidad de prolongar aumenta el intervalo QT y el riesgo de producir TdP.

No exceda la dosis recomendada.

Realice una medición del intervalo QT en el electrocardiograma antes de la administración del fármaco con la capacidad de prolongar el intervalo QT y evitar su prescripción en pacientes con un intervalo QT ligeramente prolongado.

Una vez que se haya prescrito el medicamento con la capacidad de prolongar el intervalo QT, se recomienda:

Evaluar la posible aparición de factores de riesgo que puedan potenciar el riesgo de proarritmia.

Cuando necesite agregar un medicamento, debe considerar si tiene la capacidad de prolongar el intervalo QT, si es un inhibidor enzimático o si alguno de los factores de riesgo de desarrollo de TdP.

Conclusión

Para el cardiólogo, no hay duda de que un paciente con síndrome de QT largo (LQTS, por sus siglas en inglés), conocido congénitamente como LQTS, debe ser seguido de cerca y, finalmente, tratado.

El especialista también es consciente de la existencia de un síndrome de QT largo adquirido (y de los riesgos involucrados), aunque generalmente se considera asociado con medicamentos, la mayoría de los cuales son bloqueadores de los canales de potasio responsables de la repolarización cardíaca.

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Soy un Neuroanestesiólogo y Especialista en el Tratamiento del Dolor. Me otorgaron el Premio Nacional de Medicina 2018. Soy CEO y fundador de la Unidad Internacional del Dolor de Madrid y editor de Journal Pain Management and Therapy. También es asesor y crítico del AIUM (Instituto Estadounidense de Ultrasonidos en Medicina) y miembro del Comité Organizador de las World Pain Conferences.

Tengo más de diez años de experiencia con terapias regenerativas que incluyen células madre mesenquimales, plasma rico en plaquetas, factores de crecimiento, transferencias de grasa y ácido hialurónico. Inicié Dolor-drdelgadocidranes.com para difundir el conocimiento y la conciencia.

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