¿Cómo lidiar con el mono?

La mononucleosis infecciosa es una infección viral similar al resfriado común , que comúnmente se denomina mono. El virus que causa esta infección es el virus de Epstein-Barr, que pertenece a la familia de virus del herpes y también se conoce con el nombre de herpes virus 4. Por lo general, se transmite por la saliva que conduce a la mononucleosis infecciosa, de ahí el nombre de ” enfermedad del beso “. Esta enfermedad es más frecuente en adolescentes y adultos jóvenes.

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¿Cómo lidiar con el mono?

Hacer frente al mono se vuelve fácil una vez que sabes que lo estás sufriendo. Una persona debe visitar a su médico general, si sospecha de mono, para descartar otras infecciones. El diagnóstico se realiza en función de los síntomas y, en ocasiones, es posible que se necesite un análisis de sangre para confirmar los diagnósticos cuando los síntomas no son típicos del mono.

Dado que es una enfermedad viral, no se prescriben antibióticos para su manejo. No existe una cura específica para la enfermedad, pero se puede manejar con medicamentos de venta libre y medidas de atención domiciliaria. La medida básica del cuidado en el hogar es tomar una nutrición adecuada con muchas verduras y frutas. Una dieta adecuada mantiene los niveles de energía y reduce la inflamación y la carga en el sistema inmunológico. Deben evitarse los azúcares, los productos lácteos, el gluten y los alérgenos para poder sobrellevarlos mejor. También es importante evitar la exposición a cualquier otra infección o deshacerse de cualquier infección existente que pueda afectar el sistema inmunológico y retrasar aún más la recuperación del mono.

La fatiga es el síntoma más común y debilitante del mono. Es realmente importante tomar la cantidad adecuada de sueño y descansar el cuerpo sin causar ningún agotamiento adicional. Se requiere un mínimo de 8 horas de sueño por día para combatir la fatiga y más descanso si es necesario. La enfermedad causa somnolencia excesiva y eso está bien para descansar el cuerpo y dejar que el sistema inmunológico combata la infección. A pesar de la pérdida de la dieta, se debe tomar una nutrición adecuada a intervalos regulares para poder sobrellevarla mejor. Es importante recuperar ejercicios exhaustivos, deportes de contacto y actividades extenuantes. Se pueden realizar actividades leves, como caminar o nadar, que no provoquen fatiga.

Para poder sobrellevar mejor la situación, la hidratación es indispensable y, especialmente, cuando uno tiene fiebre. Mucha agua y bebidas y líquidos no cafeinados reponen el cuerpo y previenen la deshidratación. Se debe evitar el alcohol durante al menos 6-8 semanas después de que se desarrollen los síntomas, ya que pueden empeorar o iniciar la inflamación del hígado.

Otros síntomas, como fiebre, dolor de cuerpo y dolor de cabeza, pueden tratarse con medicamentos de venta libre (ibuprofeno y naproxeno). El paracetamol debe evitarse por temor a la inflamación y lesión del hígado. También se aconseja evitar la aspirina. Se pueden administrar esteroides para la inflamación a fin de reducir la gravedad y el curso de la infección; sin embargo, debe evitarse el uso prolongado de esteroides ya que puede debilitar la inmunidad y dificultar la recuperación completa y temprana.

El paciente debe evitar el contacto íntimo, como besarse, compartir bebidas y utensilios o compartir cepillos de dientes, hasta que los síntomas desaparezcan por completo o incluso varias semanas después para evitar la transmisión a personas sanas. Con el tiempo y el cuidado adecuado, el sistema inmunológico ayudará a combatir la infección y uno puede volver a sus actividades diarias normales.

La mayoría de los síntomas de mono se parecen a los de otras infecciones, como la faringitis estreptocócica, lo que define la enfermedad es la fatiga severa relacionada con ella en la mayoría de los pacientes. Mono no es una enfermedad altamente contagiosa e incluso si se contrae, el paciente puede seguir sintiendo menos síntomas. El virus puede incluso permanecer latente en el cuerpo durante años y reactivarse en casos de inmunidad debilitada, debido a ciertos factores estresantes o cuando las condiciones para ello son favorables. Además de que la fatiga extrema es el síntoma principal, el paciente también puede experimentar dolor en el cuerpo, dolor de cabeza, debilidad muscular, dolor en el cuadrante superior izquierdo del abdomen (la ubicación del bazo), dolor de garganta e inflamación de los ganglios linfáticos del cuello, Hinchazón de amígdalas, fiebre, erupciones, esplenomegalia y hepatomegalia.

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Soy un Neuroanestesiólogo y Especialista en el Tratamiento del Dolor. Me otorgaron el Premio Nacional de Medicina 2018. Soy CEO y fundador de la Unidad Internacional del Dolor de Madrid y editor de Journal Pain Management and Therapy. También es asesor y crítico del AIUM (Instituto Estadounidense de Ultrasonidos en Medicina) y miembro del Comité Organizador de las World Pain Conferences.

Tengo más de diez años de experiencia con terapias regenerativas que incluyen células madre mesenquimales, plasma rico en plaquetas, factores de crecimiento, transferencias de grasa y ácido hialurónico. Inicié Dolor-drdelgadocidranes.com para difundir el conocimiento y la conciencia.

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