¿Cuántos tipos de esclerodermia hay?

¿Cuántos tipos de esclerodermia hay?

La esclerodermia como una enfermedad autoinmune tiene diferentes tipos, que veremos en detalle. Hay dos tipos amplios de esclerodermia conocidos y son:

  1. Esclerodermia localizada

    Los puntos más importantes de la esclerodermia localizada son el endurecimiento de la piel y las reacciones inflamatorias causadas por los altos niveles de producción de colágeno por los fibroblastos. Esta forma de esclerodermia no es agresiva y solo se presenta en algunas áreas del cuerpo, especialmente en los músculos y la piel. Esta forma de esclerodermia no suele convertirse en esclerodermia sistémica, por lo que esto beneficia a los órganos internos en gran medida. Los tipos de esclerodermia localizada incluyen morfea y esclerodermia lineal.

    • La morfea ocurre la mayoría de las veces como parches al azar de piel engrosada que pueden aparecer y desaparecer en cualquier momento; Son de diferentes colores, tamaños y formas. Algunas formas pueden afectar los tejidos más profundos debajo de la piel, pero normalmente no afectan los órganos internos. La morfea es un tipo de esclerodermia que ocurre más en las mujeres que en los hombres (3: 1). La morfea puede ocurrir tanto en niños como en adultos. La morfea es una condición poco común que se cree que afecta a 2 a 4 de cada 100,000 individuos. Se necesita más investigación en esta área.
    • La esclerodermia lineal ocurre como una situación en la que se forman múltiples bandas engrosadas en la piel, especialmente en las piernas, los brazos o la cara. Este subtipo de esclerodermia por lo general ocurre en niños. Estas bandas engrosadas generalmente se caracterizan por tener ciertas coloraciones diferentes del color de la piel normal como el púrpura, el rojo o incluso el azul. En el caso probable de que estas bandas aparezcan en la cara, se les llama “en coup de sabre”.

    Algunas enfermedades también pueden confundirse con la esclerodermia, ya que pueden presentar síntomas sorprendentemente similares; Ejemplos de estas enfermedades incluyen esclerodema y fascitis esinofílica.

  2. Esclerodermia sistémica

    • La esclerodermia sistémica actúa sobre más partes del cuerpo que su contraparte. Este tipo de esclerodermia generalmente implica el crecimiento excesivo o anormal de algunos tejidos conectivos en el cuerpo y, a veces, daño de los vasos sanguíneos que irrigan la piel y algunos órganos internos también pueden ocurrir. Este tipo de esclerodermia se clasifica principalmente en función de los tipos de síntomas que poseen. Uno se conoce como esclerodermia sistémica cutánea, o simplemente se puede denominar esclerodermia limitada. Por otro lado, la otra se conoce como esclerodermia sistémica cutánea difusa, también conocida como esclerodermia sistémica difusa. También existe una escasa variedad de esclerodermia sistémica que puede denominarse esclerosis sinusoidal, que no endurece la piel, pero puede dañar los órganos internos.
    • Esclerodermia limitada; Este subtipo es la aparición más frecuente de esclerodermia sistémica. El endurecimiento de la piel no está tan extendido como los otros tipos y se limita a ciertas áreas como las manos, la cara, los dedos y debajo de los codos. En raras ocasiones, podría evolucionar y afectar los pulmones, los riñones y el corazón. La esclerodermia limitada no solo aparece sin previo aviso, sino que lleva años desarrollar los síntomas lentamente. La palabra CREST es una abreviatura que se usa para denotar las condiciones que ocurren junto con el LS o la esclerodermia limitada: calcinosis, fenómeno de Raynaud, disfunción esofágica, esclerodactilia y telangiectasias.

    En la esclerodermia sistémica difusa, más regiones de la piel se vuelven gruesas. Las víctimas tienen más riesgo de desarrollar esclerosis.

Conclusión

En general, la esclerodermia es un tema amplio que no se puede generalizar en solo dos tipos, pero estos tipos anteriores son los aspectos más comunes e importantes de la esclerodermia y, como tal, reciben mayor atención porque son las más frecuentes entre las personas que viven con esclerodermia. Tener esclerodermia no es el fin del mundo, se pueden aplicar muchas prácticas para mantener sus síntomas bajo control, pero siempre consulte a un profesional de la salud para que lo guíe sobre cómo superar sus desafíos.

También lea:

Soy un Neuroanestesiólogo y Especialista en el Tratamiento del Dolor. Me otorgaron el Premio Nacional de Medicina 2018. Soy CEO y fundador de la Unidad Internacional del Dolor de Madrid y editor de Journal Pain Management and Therapy. También es asesor y crítico del AIUM (Instituto Estadounidense de Ultrasonidos en Medicina) y miembro del Comité Organizador de las World Pain Conferences.

Tengo más de diez años de experiencia con terapias regenerativas que incluyen células madre mesenquimales, plasma rico en plaquetas, factores de crecimiento, transferencias de grasa y ácido hialurónico. Inicié Dolor-drdelgadocidranes.com para difundir el conocimiento y la conciencia.

Leave a Comment