Ejercicios para la hipertrofia ventricular izquierda.

La hipertrofia ventricular izquierda es una enfermedad que consiste en el engrosamiento de los ventrículos del corazón izquierdo, generalmente como consecuencia de la presión arterial alta. El corazón del paciente hipertenso tiene que “bombear” la sangre con mayor esfuerzo, ya que circula a una presión más alta. Si esto se mantiene a lo largo del tiempo (generalmente años), el músculo cardíaco tiene que cambiar para tener más fuerza de bombeo en cada latido.

La hipertrofia ventricular izquierda, si es grave, puede afectar la función del corazón debido a la dificultad de llenado y puede disminuir la fuerza de contracción del corazón. La mejor medida para prevenir la hipertrofia del ventrículo izquierdo es prevenir y controlar adecuadamente la presión arterial alta con una dieta baja en sodio, hacer ejercicio y tomar los medicamentos antihipertensivos adecuados.

Llevar un estilo de vida activo, con un nivel moderadamente alto de ejercicio aeróbico puede reducir sus posibilidades de tener hipertrofia ventricular izquierda o de morir por esta.

Los beneficios que el ejercicio aporta a la salud pueden notarse si se realizan actividades físicas moderadas, y son más evidentes en personas sedentarias que cambian sus hábitos y se vuelven más activas. Las actividades, como caminar , montar en bicicleta con regularidad o hacer cuatro horas a la semana de ejercicio físico, reducen el riesgo de hipertrofia ventricular izquierda. También se ha demostrado que la actividad física ayuda a recuperarse de la hipertrofia ventricular izquierda, a través de programas de rehabilitación que se basan en el ejercicio y son eficaces para reducir el riesgo de muerte.

El programa de ejercicios se basa en el programa dirigido a personas sanas, que se modifica según lo indicado por la condición médica y cardiovascular del paciente.

-Modalidad: los ejercicios continuos para pacientes con hipertrofia ventricular izquierda que involucran el conjunto de músculos grandes, como nadar , andar en bicicleta, caminar, etc. son adecuados para el acondicionamiento de la resistencia cardiovascular.

-Frecuencia: La frecuencia mínima es de tres días no consecutivos por semana.

-Duración: debe haber períodos de calentamiento y enfriamiento, ejercicios de estiramiento y flexibilidad, así como ejercicios cardiovasculares de 20 a 40 minutos de forma continua o en intervalos.

-Intensidad: debe ser moderada y cómoda, generalmente con un 40 a 85% de la capacidad funcional máxima.

-Progresión: cada programa debe desarrollarse mediante un proceso lento y gradual en la duración e intensidad del ejercicio para pacientes con hipertrofia ventricular izquierda. Además de comenzar un programa de ejercicio físico para pacientes con hipertrofia ventricular izquierda, se deben practicar algunas medidas adicionales, como restringir el consumo de sal o tomar medicamentos.

Teniendo en cuenta que durante el ejercicio puede aumentar la presión arterial, el especialista puede decidir disminuir sus valores de estrés antes de comenzar una actividad deportiva.

Si levanta pesas, no haga ejercicios puramente isométricos, como empujar contra un objeto fijo, porque pueden elevar su tensión a niveles peligrosos.

La inactividad física como factor de riesgo cardiovascular modificable

La inactividad física es considerada el mayor factor de riesgo por la American Heart Association. Las personas sedentarias tienen una mayor incidencia de hipertrofia ventricular izquierda en comparación con aquellas que realizan ejercicio físico regular moderado.

Diferencia entre hipertrofia ventricular fisiológica y patológica

La hipertrofia miocárdica se puede definir como un proceso de adaptación del corazón en el que uno o ambos ventrículos aumentan la masa muscular en respuesta a una carga aumentada. Si se mantiene la proporcionalidad entre los miocitos, el intersticio y la vascularización con respecto al aumento de la masa muscular en los ventrículos, se considera una hipertrofia fisiológica, capaz de realizar una regresión completa cuando cesa el estímulo (el ejercicio físico en este caso ). Cuando se pierde esta relación entre los diferentes componentes de la masa miocárdica, se considera que la hipertrofia es patológica, causada por estímulos anormales, como la hipertensión arterial.

El ventrículo derecho se adapta a la hipertrofia ventricular izquierda causada por el entrenamiento físico de manera beneficiosa y sin alterar las propiedades funcionales del miocardio. En contraste, los sujetos con hipertrofia ventricular izquierda debido a la hipertensión arterial muestran deterioro en la función diastólica.

Conclusión:

Incluso si la reducción en los valores de presión arterial parece pequeña, puede ser suficiente para traducirse en un beneficio significativo para su hipertrofia ventricular izquierda. Ayuda a que el corazón funcione mejor: reduce el número de latidos por minuto, mejora su contracción y desarrolla nuevas arterias. El ejercicio también controla la presión arterial, el colesterol y los niveles de glucosa.

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Soy un Neuroanestesiólogo y Especialista en el Tratamiento del Dolor. Me otorgaron el Premio Nacional de Medicina 2018. Soy CEO y fundador de la Unidad Internacional del Dolor de Madrid y editor de Journal Pain Management and Therapy. También es asesor y crítico del AIUM (Instituto Estadounidense de Ultrasonidos en Medicina) y miembro del Comité Organizador de las World Pain Conferences.

Tengo más de diez años de experiencia con terapias regenerativas que incluyen células madre mesenquimales, plasma rico en plaquetas, factores de crecimiento, transferencias de grasa y ácido hialurónico. Inicié Dolor-drdelgadocidranes.com para difundir el conocimiento y la conciencia.

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