¿Cuáles son los tipos de hemangioma?

El término hemangioma se refiere a un tumor debido a la proliferación de células endoteliales que, de manera característica, tiene una fase de proliferación inicial seguida de una fase de involución lenta. La mayoría no está presente al nacer, y esta característica puede ayudar a diferenciarlos de los hemangiomas congénitos, que se consideran una entidad diferente y no tienen la misma historia natural.

¿Cuáles son los tipos de hemangioma?

Básicamente, existen tres tipos de hemangiomas en los bebés: hemangiomas capilares, que son rojos y están en la superficie de la piel, los hemangiomas cavernosos, que son azules y se encuentran en las capas más profundas de la piel, y hemangiomas mixtos, que presentan características de ambos tipos.

Las anomalías vasculares se dividen en tumores o malformaciones. Los hemangiomas se encuentran dentro del grupo de tumores, y es importante diferenciarlos de los hemangiomas congénitos. Los hemangiomas congénitos se forman completamente al nacer y tienen una involución rápida, o no involucran en absoluto, por lo que se conocen como hemangiomas congénitos de involución rápida o hemangiomas congénitos que no involucran (RICH y NICH, por sus siglas en inglés).

Los hemangiomas infantiles se clasifican en superficiales, profundos o mixtos según su extensión. Otros términos aceptados para clasificar los hemangiomas describen el subtipo morfológico o su etapa.

Alrededor del 10 al 20% de la HI, debido a que su ubicación y / o complicaciones pueden causar graves consecuencias estéticas, funcionales o incluso vitales, y estas son las que requieren intervenciones más agresivas. En general, aquellos tumores que afectan áreas de riesgo de complicaciones funcionales (párpados, punta de la nariz, labios o aire), aquellos que son de gran tamaño y causan insuficiencia cardíaca o desfiguración, y hemangiomas ulcerados, son los que generalmente deciden: tratar.

Las complicaciones más frecuentes asociadas con los hemangiomas infantiles son las ulceraciones, las infecciones y las relacionadas con la funcionalidad del órgano donde se produce la lesión.

Ulceración

Esta es la complicación más frecuente que se ha reportado en alrededor del 15% de los hemangiomas. Las ulceraciones se observan con mayor frecuencia durante la fase de proliferación y la mayoría se localizan en sitios de fricción, a nivel genital, cervical o perioral. Los efectos perjudiciales de las ulceraciones incluyen irritabilidad, dolor, infección secundaria y hemorragia, así como cicatrices permanentes y desfiguración. El tratamiento de las ulceraciones está relacionado con el tratamiento de las heridas: se recomienda el uso de barreras protectoras como el petrolato, el óxido de zinc.

Antibióticos y apósitos tópicos: el manejo del dolor debe ser agresivo, especialmente cuando se manejan lesiones, como con el cambio de apósitos y durante la limpieza de los mismos. Se recomienda mantener las áreas ulceradas bajo oclusión, administrar analgesia oral con paracetamol, ibuprofeno o codeína y, en casos graves, el uso de láseres.

Hemangiomas perioculares

Los hemangiomas ubicados en los párpados pueden producir ptosis, estrabismo y anisometropía.

El resultado final de un hemangioma no tratado que obstruye el campo visual es la ambliopía por privación, secundaria a la obstrucción visual del eje. En niños menores de 2 años, 2 semanas de privación visual pueden llevar a un déficit visual cortical permanente y esto es lo que se trata de prevenir con intervenciones tempranas. El tratamiento médico en estos casos debe ser sistémico y el manejo debe realizarse conjuntamente con un oftalmólogo, para prevenir la pérdida visual permanente.

Hemangiomas hepáticos

Los hemangiomas hepáticos se informaron como un único hallazgo o se asociaron con múltiples hemangiomas cutáneos. Se clasifican de esta manera en focal, multifocal y difusa.

Los hemangiomas hepáticos difusos también pueden conducir al hipotiroidismo. El tratamiento debe iniciarse con esteroides en dosis altas, así como la terapia hormonal de reemplazo necesaria para el paciente. Se han reportado casos asociados con hemangioma infantil que ha requerido hasta 3 veces la dosis comúnmente utilizada para el tratamiento del hipotiroidismo congénito.

Hemangiomas en la vía aérea

En el HI localizado en el nivel mandibular y del cuello llamado “distribución de la barba”, se debe considerar la presencia de ellos en el nivel de la vía aérea. Puede haber casos de hemangiomas en la vía aérea sin hallazgos cutáneos. Estas lesiones pueden producir síntomas respiratorios como estridor y dificultad respiratoria. La mayoría, el 83% responde a un tratamiento sistémico, con pocos casos que requieren una traqueotomía. Sin embargo, se debe realizar una laringoscopia en casos de hemangiomas localizados en esta distribución y en casos de sospecha clínica.

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Soy un Neuroanestesiólogo y Especialista en el Tratamiento del Dolor. Me otorgaron el Premio Nacional de Medicina 2018. Soy CEO y fundador de la Unidad Internacional del Dolor de Madrid y editor de Journal Pain Management and Therapy. También es asesor y crítico del AIUM (Instituto Estadounidense de Ultrasonidos en Medicina) y miembro del Comité Organizador de las World Pain Conferences.

Tengo más de diez años de experiencia con terapias regenerativas que incluyen células madre mesenquimales, plasma rico en plaquetas, factores de crecimiento, transferencias de grasa y ácido hialurónico. Inicié Dolor-drdelgadocidranes.com para difundir el conocimiento y la conciencia.

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