Intestino

¿Cómo se trata la meningitis por listeria?

Listeria monocytogenes es la única especie del género Listeria que afecta a los seres humanos, principalmente el serotipo 4b1. Es una bacteria pequeña, de distribución universal, que actúa como un patógeno intracelular. Se transmite por vía oral, desde alimentos contaminados y, después de cruzar la mucosa intestinal, puede producir infecciones sistémicas, con predilección por el tejido placentario y el consiguiente paso al feto, así como al sistema nervioso central.

El hábitat principal de Listeria monocytogenes son las verduras, aunque, en relación con la transmisión oral a los seres humanos, hay muchos alimentos involucrados: quesos frescos sin pasteurizar, leche, carne de cerdo preparada y platos de pollo, carne mal cocida, pescado ahumado, mariscos, perros calientes, mantequilla y ensaladas . Se considera que es la tercera infección transmitida por los alimentos con mayor mortalidad, detrás del botulismo y el Vibrio vulnificus. Las infecciones por Listeria monocytogenes suelen aparecer esporádicamente en la comunidad, principalmente en los meses de junio, julio y agosto, aunque también se han descrito brotes, siempre en forma de gastroenteritis febril (<1% del total).

La listeriosis afecta principalmente a los recién nacidos de madres colonizadas, embarazadas, ancianas e inmunodeprimidas. Es muy raro que afecte a niños inmunocompetentes fuera del período neonatal, y la incidencia de afectación neonatal está incluso disminuyendo debido al tratamiento empírico con ampicilina administrada a mujeres embarazadas y a riesgos infecciosos neonatales.

Sin embargo, la incidencia global de listeriosis está aumentando debido a los cambios en los hábitos alimentarios y el procesamiento de los alimentos, la mejora de la esperanza de vida y el aumento en el número y la supervivencia de los pacientes inmunocomprometidos.

No hay características clínicas significativas que diferencien la meningitis por Listeria del resto de la meningitis en pacientes pediátricos; Aunque en adultos suele ser subaguda. Además, Listeria monocytogenes puede causar encefalitis (la causa bacteriana más frecuente) y abscesos cerebrales.

Este retraso en el diagnóstico es importante porque Listeria monocytogenes no está cubierta por el tratamiento empírico habitual con cefotaxima y vancomicina, ya que es resistente a todas las cefalosporinas. La mejoría inicial puede aparecer in vivo debido al tratamiento con vancomicina o corticosteroides, con un empeoramiento posterior.

El tratamiento adecuado para la meningitis por listeria se realiza con ampicilina intravenosa y gentamicina, con una duración controvertida. En la práctica clínica y en pacientes inmunocompetentes, la duración suele ser de 3 a 4 semanas en caso de afectación del sistema nervioso central. En ocasiones, la punción lumbar se repetirá al final del tratamiento de la meningitis por listeria, y si se mantiene la positividad de Listeria monocytogenes, el tratamiento debe continuar hasta la negatividad de este último.

El primer tratamiento alternativo para la meningitis por listeria es trimetoprim-sulfametoxazol. In vitro, imipenem, carbapenem y linezolid también presentan buena respuesta; sin embargo, hay menos experiencia clínica y se han descrito los fracasos del tratamiento con carbapenem.

¿Qué es la meningitis?

La meningitis es la presentación más relevante y representa el 5-10% de las meningitis adquiridas en la comunidad, con pocos casos publicados en pacientes inmunocompetentes.
La meningitis es la inflamación de las meninges, que son membranas que cubren todo el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) y el líquido cefalorraquídeo que contienen. Esta inflamación puede tener varias causas, aunque la más grave es la meningococo, una forma de meningitis bacteriana; aunque también puede ser causada por virus, hongos, agentes químicos, drogas, etc.

Los síntomas más frecuentes son fiebre, dolor de cabeza, náuseas y vómitos. Puede ir acompañado de agitación, obtención y disminución del nivel de conciencia y la aparición de ataques epilépticos y otros signos de compromiso cerebral. El hecho más notable en el examen físico es la rigidez de la flexión del cuello o la rigidez del cuello. La transmisión es diferente para cada microorganismo.

El diagnóstico es compatible o confirmado por el crecimiento de bacterias a partir de líquido cefalorraquídeo o muestras de sangre, mediante pruebas de aglutinación o por reacción en cadena de la polimerasa (PCR). La identificación de los serogrupos y la prueba de susceptibilidad a los antibióticos son importantes para definir las medidas de control. El tratamiento adecuado con antibióticos debe iniciarse lo antes posible, idealmente después de que se haya realizado la punción lumbar.

Conclusión

Ante un proceso de meningitis de evolución tórpida, debe considerarse Listeria monocytogenes como agente etiológico, ya que es un microorganismo patógeno de incidencia ascendente y poco conocida, no cubierto por la terapia antibiótica empírica inicial y, aunque esporádicamente , puede afectar a pacientes inmunocompetentes.

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Soy un Neuroanestesiólogo y Especialista en el Tratamiento del Dolor. Me otorgaron el Premio Nacional de Medicina 2018. Soy CEO y fundador de la Unidad Internacional del Dolor de Madrid y editor de Journal Pain Management and Therapy. También es asesor y crítico del AIUM (Instituto Estadounidense de Ultrasonidos en Medicina) y miembro del Comité Organizador de las World Pain Conferences.

Tengo más de diez años de experiencia con terapias regenerativas que incluyen células madre mesenquimales, plasma rico en plaquetas, factores de crecimiento, transferencias de grasa y ácido hialurónico. Inicié Dolor-drdelgadocidranes.com para difundir el conocimiento y la conciencia.

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