¿Cuáles son los signos y síntomas de la fibrosis hepática?

La fibrosis hepática es una cicatrización excesiva de una herida, en la cual el tejido conectivo se acumula dentro del hígado. En esta situación, hay una producción excesiva de matriz extracelular, degradada, o ambas. El desencadenante de esta producción o degradación excesiva de la matriz extracelular normalmente es una lesión en el hígado, más aún cuando hay un componente inflamatorio presente. La fibrosis en sí misma no causa ningún síntoma, pero puede causar hipertensión portal ya que la cicatrización excesiva interrumpe el flujo de sangre suave al hígado o cirrosis debido a la cicatrización que causa daño al hígado y lo hace disfuncional. El diagnóstico se realiza normalmente mediante una biopsia de hígado. El tratamiento consiste en tratar la causa subyacente.

En la fibrosis hepática, hay acumulación de tejidos conectivos excesivos dentro del hígado. Esta acumulación se debe a lesiones crónicas repetitivas de las células hepáticas. Con frecuencia, la fibrosis avanza y compromete la estructura y luego la función del hígado, ya que los hepatocitos en proceso de regeneración intentan reparar y reemplazar los tejidos dañados. La interrupción generalizada conduce a la cirrosis hepática.

Varios tipos de lesiones hepáticas crónicas pueden causar fibrosis hepática. La lesión hepática aguda y autolimitada como la hepatitis A viral, incluso si es fulminante, normalmente no daña la estructura básica del hígado y, por lo tanto, no promueve el desarrollo de fibrosis a pesar del agotamiento de los hepatocitos. En las primeras etapas, la fibrosis hepática puede revertirse si la causa es reversible. Si el paciente está expuesto a lesiones repetitivas en el hígado durante años, la fibrosis es más o menos permanente. Se desarrolla a una velocidad aún mayor en presencia de obstrucción mecánica de los conductos biliares.

La activación de las células hepáticas estrelladas perivasculares que almacenan los lípidos promueve el desarrollo de la fibrosis. Estas y las células adyacentes proliferan y se convierten en células contráctiles llamadas miofibroblastos, que producen cantidades excesivas de proteínas de matriz celular y anormales, y con la adición de células de Kupffer, hepatocitos lesionados, plaquetas y leucocitos, se liberan especies reactivas de O2 y mediadores inflamatorios. En consecuencia, la activación de las células estrelladas resulta en el desarrollo de una matriz extracelular anormal, tanto en la composición como en la cantidad que causa la fibrosis hepática.

Los miofibroblastos que son estimulados por la endotelina-1 promueven un aumento de la resistencia en la vena porta y también aumentan la densidad de la matriz anormal que causa la hipertensión portal. Los tractos fibrosos se unen con las ramas del portal aferente y las venas hepáticas eferentes, lo que les permite evitar los hepatocitos y limitar el suministro de sangre. Por lo tanto, la fibrosis es una de las causas principales tanto de la isquemia hepatocítica como de la disfunción hepatocelular y también de la hipertensión portal. La magnitud de la isquemia y la hipertensión portal ofrece una visión general del estado del hígado y de cuánto ha sido afectado por la fibrosis. Por ejemplo, la fibrosis hepática congénita afecta las ramas de la vena porta, pero evita el parénquima con la hipertensión de la vena porta resultante, aunque con una función hepatocelular normal.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la fibrosis hepática?

La fibrosis hepática por sí sola no produce ningún síntoma notable. Los síntomas principales suelen ser la causa subyacente de la fibrosis hepática o cuando la fibrosis avanza a daño hepático o cirrosis debido a la hipertensión portal que surge de la fibrosis hepática. El paciente puede experimentar sangrado por venas varicosas y ascitis (acumulación de líquido en la cavidad abdominal). La cirrosis puede ser catastrófica para el paciente y causar insuficiencia hepática completa.

¿Cómo se diagnostica la fibrosis hepática?

  • Evaluación clinica
  • Extracciones de sangre con estudios radiológicos.
  • Biopsia hepatica

La fibrosis hepática se calculará si el paciente tiene un historial conocido de enfermedad hepática crónica, abusa del alcohol, tiene hepatitis. La funcionalidad del hígado se puede determinar mediante pruebas de función hepática y, en los casos de disfunción hepática, estas pruebas serán anormales. Una vez que se sospeche la presencia de fibrosis hepática, se realizarán investigaciones adicionales y, una vez confirmada, se determinará su extensión. El conocimiento de la extensión de la fibrosis puede ayudar a los médicos a formular un plan de tratamiento efectivo para el paciente.

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Soy un Neuroanestesiólogo y Especialista en el Tratamiento del Dolor. Me otorgaron el Premio Nacional de Medicina 2018. Soy CEO y fundador de la Unidad Internacional del Dolor de Madrid y editor de Journal Pain Management and Therapy. También es asesor y crítico del AIUM (Instituto Estadounidense de Ultrasonidos en Medicina) y miembro del Comité Organizador de las World Pain Conferences.

Tengo más de diez años de experiencia con terapias regenerativas que incluyen células madre mesenquimales, plasma rico en plaquetas, factores de crecimiento, transferencias de grasa y ácido hialurónico. Inicié Dolor-drdelgadocidranes.com para difundir el conocimiento y la conciencia.

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