¿Es la hipertensión pulmonar una enfermedad genética?

La hipertensión arterial pulmonar (HAP) se clasifica como idiopática (HAP), hereditaria o asociada con otras afecciones, como enfermedades del tejido conectivo, cardiopatías congénitas, hipertensión portal y exposición a medicamentos o toxinas. Cuando la enfermedad se transmite de padres a hijos, se clasifica como hipertensión arterial pulmonar hereditaria (HPAH). Con respecto a la base genética de la HAP, el principal gen involucrado es el receptor morfogenético óseo tipo II (BMPR2), ubicado en el cromosoma 2q33. Uno de los grandes avances en esta enfermedad ha sido el conocimiento de las alteraciones genéticas que influyen en su desarrollo. Hace más de 15 años, se identificó el gen más importante, el BMPR2, y desde entonces se han conocido casi 400 mutaciones de este gen.

Las mutaciones en este gen se han identificado en más del 80 por ciento de los pacientes con HPAH, aunque solo el 20 por ciento de los portadores finalmente desarrollan la enfermedad. Eso significa que la presencia de mutaciones en el gen BMPR2 supone un alto aumento del riesgo de padecer HAP, pero no implica con certeza que el paciente vaya a sufrir la enfermedad. Por otro lado, la frecuencia de mutaciones de BMPR2 en pacientes con IPAH es mucho más baja, con un rango de entre el 6 y el 40 por ciento. Dado que son mutaciones que se heredan de manera autosómica dominante (si un padre lo tiene y el niño lo recibe, puede desarrollar la enfermedad); El estudio genético es una opción para discutir.

Aproximadamente entre el 70 y el 80 por ciento de los pacientes con la forma familiar de la enfermedad, es decir, con varios miembros de la misma familia afectada, son portadores de cualquiera de estas mutaciones. Sin embargo, entre el 15 y el 25 por ciento de los que sufren de hipertensión arterial pulmonar sin causa conocida o miembros de la familia que la padecen (las llamadas formas esporádicas) también son portadores de alguna mutación. Estos datos parecen indicar que un estudio genético podría ayudar a identificar la posibilidad de desarrollar HAP y diagnosticarlo de manera temprana, pero este es un tema que aún genera debate debido a las implicaciones éticas involucradas.

La realización de estudios genéticos es “problemática”

Según los expertos, realizar un estudio genético, especialmente en la infancia, es muy problemático porque pueden estigmatizar al niño con una enfermedad que puede no terminar sufriendo en su vida. Es por eso que debe ser analizado muy cuidadosamente con los padres, pero siempre ofreciendo la posibilidad de realizar este estudio.

La tasa de detección de algunas mutaciones de genes conocidos es aproximadamente del 75 por ciento en la HPAH, pero el déficit de mutación sigue sin explicarse; incluso después de una cuidadosa investigación molecular de estos genes, en muchos casos no se encuentra ninguna mutación. Para identificar otras variantes genéticas que predisponen a la HAP, los investigadores han aprovechado el poder de la secuenciación de la próxima generación para identificar con éxito genes adicionales, que están agregando nuevos genes con un impacto potencial en el desarrollo de esta enfermedad. Además, a través de estudios de asociación se pueden identificar factores genéticos predisponentes comunes para la hipertensión arterial pulmonar en todo el genoma.

La disponibilidad de los diagnósticos de genética molecular ha abierto un nuevo campo para el cuidado de los pacientes, incluido el asesoramiento genético para una enfermedad grave, teniendo en cuenta que el gen predisponente principal tiene una penetración muy variable entre las familias. La información molecular se puede extraer del estudio genómico de los tejidos afectados por HAP, en particular, de los tejidos y las células vasculares pulmonares, para obtener una visión de los mecanismos que conducen al desarrollo de la enfermedad. Las técnicas genómicas de alto rendimiento, basadas en la secuenciación de la próxima generación, ahora permiten cuantificar y analizar con precisión el ácido ribonucleico y diferentes especies de estos ARN, incluidos los microácidos ribonucleicos.

Conclusión

Según los investigadores, aunque se conocían las consecuencias de la enfermedad, se sabía muy poco acerca de la causa de esta afección en algunos de estos pacientes.

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Soy un Neuroanestesiólogo y Especialista en el Tratamiento del Dolor. Me otorgaron el Premio Nacional de Medicina 2018. Soy CEO y fundador de la Unidad Internacional del Dolor de Madrid y editor de Journal Pain Management and Therapy. También es asesor y crítico del AIUM (Instituto Estadounidense de Ultrasonidos en Medicina) y miembro del Comité Organizador de las World Pain Conferences.

Tengo más de diez años de experiencia con terapias regenerativas que incluyen células madre mesenquimales, plasma rico en plaquetas, factores de crecimiento, transferencias de grasa y ácido hialurónico. Inicié Dolor-drdelgadocidranes.com para difundir el conocimiento y la conciencia.

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